Apoyo a la empleabilidad

Los datos disponibles a nivel nacional indican que, en términos de oferta de trabajo, el nivel de formación profesional y académica sigue siendo bajo. Alrededor del 80 por ciento de la fuerza laboral no ha completado el primer nivel de primaria. En el sector privado, alrededor del 31% de la fuerza de trabajo ha completado al menos el segundo nivel de primaria. Mientras tanto, se estima que unos 300.000 jóvenes entran en el mercado de trabajo cada año y, dado que no hay suficientes empleos en la economía formal, son absorbidos por el sector informal.

El sistema de educación técnico profesional formal en Cabo Delgado presenta una evolución entre los años 2014 y 2015 muy preocupante. El número de alumnos se reduce tanto en la educación de nivel básico como en la de nivel medio, en el que esta reducción llega a ser del 30%.

Igualmente, los procesos de las instituciones públicas dirigidos a la capacitación y formación técnica puntual y específica que puede potenciar la empleabilidad, son muy escasos y esporádicos y de muy limitado impacto.

Por otro lado, la Secretaría Distrital de Actividad Económica de Ibo tampoco está priorizando firmemente las acciones dirigidas a fomentar la empleabilidad de la población juvenil a través de su formación técnica o para el autoempleo. De hecho, de los 105 jóvenes graduados en el año 2013 de 10ª clase (último curso de secundaria que ofrece el distrito de Ibo), el 74% emigró después a Pemba o Montepuez para continuar con sus estudios.

Esto significa, que el 26% de los jóvenes graduados no continúa con los estudios de secundaria y están, en su práctica totalidad, sin trabajo en la isla de Ibo o en el resto del distrito. Tampoco hay un compromiso por parte de la administración distrital con el fomento del acceso de la mujer a los medios de producción y de generación de ingresos, ni siquiera en aquellos sectores económicos como el procesamiento de pescado, en los que la presencia de la mujer es tradicional y significativa.

Las asociaciones exclusivamente conformadas por mujeres están enfocadas al ahorro y la actividad productiva. Las asociaciones que se ocupan de procesamiento de pescado y de conservación del mismo no cuentan con medios adecuados y suficientes para poder realizar un trabajo realmente productivo. Estas asociaciones no tienen medios y algunas no están legalizadas. Faltan de cohesión sin embargo las mujeres integrantes de las mismas tienen una firme voluntad de crecimiento y necesidad de formación.

Por todo ello la Fundación concentra sus esfuerzo en el fomento de la empleabilidad a través de la Formación Profesional en el centro de Competencia Profesional creado en el 2013 y reconocido por el INEFP y por el Ministerio de Eduación.