Alimentación sostenible
En la provincia de Cabo Delgado, el 51.4% de los niños entre 6-59 meses sufren de desnutrición crónica, la tasa más elevada de todas las provincias del país (la media nacional es del 43%). Por lo tanto, uno de cada dos niños menores de 5 años no puede alcanzar su potencial de crecimiento físico, mental y cognitivo cuando. Según los criterios de la Organización Mundial de la salud (OMS), cuando el índice de personas con baja estatura para esta edad supera el 40%, esto representa un grave problema de salud pública.

Situación nutricional en el Distrito de Ibo
La información disponible sobre indicadores con incidencia en la desnutrición infantil en el Distrito de Ibo resultan ciertamente preocupantes y arrojan porcentajes de atención institucional realmente bajos.

La Fundación IBO realiza cada año un Análisis de la Situación Nutricional en el Distrito de Ibo, de los menores de entre 6-59 meses en el Distrito de Ibo desplazándose a  las Islas de Matemo y  Quirimba, al Continente (Ndegane) y  a los barrios de la Isla de Ibo como Quirambo.

Este estudio se ha realizado, este año, sobre un total de 772 menores de entre 6 y 59 meses, lo que representan aproximadamente un 75% del total de la población de esta edad estimada, identificando a los niños/as mayoritariamente “casa por casa”.

Análisis de la situación nutricional en el Distrito de Ibo

La Fundación IBO gestiona desde hace 6 años el Centro de Apoyo Nutricional de Ibo (CANI); un centro cuyo cometido es asegurar y sensibilizar a la población de cara a una correcta nutrición  que garantice una mejor calidad de vida.
Este centro está especialmente destinado a la población infantil y a las mujeres embarazadas y lactantes.
Se trata de un proyecto integral que, a largo plazo, permitirá disminuir la vulnerabilidad nutricional y mejorar a las condiciones socioeconómicas de la población en general.

La atención nutricional se dirige a menores de cinco años (con prioridad para menores de 2 años) y mujeres embarazadas y lactantes. Además de la atención nutricional, se enseñan hábitos de higiene y alimenticios como preparar las papas enriquecidas (papillas nutricionales) en casa.
La importancia estratégica que para el Distrito tiene contar con un recurso como este Centro es reconocida por las autoridades en sus documentos públicos de programación y planificación.

Los indicadores de desempeño que presenta el CANI en su actividad desarrollada en cada uno de sus programas durante el año 2015 y el impacto logrado en la isla de Ibo en los últimos años justifican este reconocimiento.

En el medio plazo, el impacto logrado por la iniciativa del CANI se aprecia en la progresiva reducción del porcentaje de niños/as con bajo peso al nacer.

Las fundamentas de este novedoso programa están en la sostenibilidad a largo plazo ya que no se reparten suplementos nutricionales sino que se han creado 10 formulas de papillas completas desde el punto de vista nutricional que se preparan con productos locales de fácil acceso.

Agua
El acceso al agua y saneamiento es uno de los mayores retos del siglo 21. La falta de acceso al agua potable, el saneamiento inadecuado y la higiene precaria que experimenta una gran parte de la población mundial contribuye a vivir en la pobreza, la vulnerabilidad y la inseguridad.

Las consecuencias de la falta de acceso a agua de calidad influyen en el propio desarrollo humano. Los niños y las mujeres son los encargados de recorrer grandes distancias en busca de una fuente de agua, la cual muchas veces es insalubre. Los niños dejan de asistir a la escuela mientras que las mujeres se ven obligadas a relegar a un segundo plano las tareas domésticas, el cuidado de sus huertos y la educación de sus hijos.

Las excretas humanas depositadas al aire libre y las aguas residuales domésticas, también son un riesgo para la salud y el medio ambiente. La contaminación se infiltra en el suelo o es llevada por la lluvia hacia cuerpos de agua con la consiguiente contaminación de éstos.

El consumo de agua o alimentos contaminados ocasiona graves enfermedades gastrointestinales como el cólera, la fiebre tifoidea, disentería, diarrea, hepatitis, etc., que afectan a millones de personas diariamente, siendo los menores de 5 años los más vulnerables a sufrir consecuencias graves de estas enfermedades.

Al tapar los pozos se reducen los puntos de agua estancada y se evita la contaminación con residuos rurales minimizando el riesgo de contraer enfermedades.

Además, existe una relación directa entre el buen/mal uso del agua potable, la higiene y la proliferación de estas enfermedades. Por lo tanto, las acciones encaminadas a reducir la incidencia de las enfermedades derivadas del consumo de agua no segura, no sólo deben centrarse en la construcción y rehabilitación de infraestructuras sino que también deben incluir acciones de educación comunitaria y sensibilización de la población sobre hábitos higiénicos y el buen uso y mantenimiento de las infraestructuras.

Las acciones de la Fundación se focalizan en rehabilitación de pozos y sensibilización.

Ayuda a personas vulnerables
El objetivo es asegurar unas condiciones de vida dignas para las personas vulnerables. Las acciones se centran en apoyo a los ancianos y a la aportación de los medios para cubrir las necesidades médicas y hospitalarias.
Periódicamente la Fundación realiza de la mano con la Fundación Barraquer operaciones de catarata y entrega de gafas de sol.